Poner freno al greenwashing en el merchandising

La UE endurece las normas contra el greenwashing en los productos sostenibles

Lo que cambia con la nueva normativa europea y por qué las empresas tendrán que demostrar el impacto real de sus regalos corporativos y productos promocionales

Durante años, el mercado se ha llenado de productos etiquetados como “eco”, “green” o “sostenibles” sin criterios claros ni evidencias verificables. Ahora, la Unión Europea quiere poner fin a este tipo de prácticas.

En los próximos meses, entrarán en vigor nuevas medidas destinadas a combatir el greenwashing y a garantizar que las declaraciones ambientales utilizadas por las empresas sean claras, verificables y transparentes. El objetivo es sencillo: que los consumidores y las empresas puedan distinguir entre sostenibilidad real y simple marketing.

¿Qué está cambiando exactamente?

La Unión Europea ya ha aprobado nuevas medidas contra el greenwashing a través de la Directiva 2024/825 sobre empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica (“Empowering Consumers for the Green Transition”).

Esta normativa limita el uso de afirmaciones ambientales genéricas cuando no pueden demostrarse con datos objetivos o certificaciones reconocidas.

Términos como:

  • “eco”

  • “verde”

  • “sostenible”

  • “respetuoso con el medio ambiente”

  • “climate neutral”

ya no podrán utilizarse libremente en productos, packaging o comunicaciones comerciales si no están respaldados por evidencias verificables.

En otras palabras:

👉 ya no será suficiente decir que un producto es sostenible.
👉 habrá que demostrarlo.

Más información sobre la normativa europea:

¿Por qué es importante para el sector del merchandising y los regalos sostenibles?

Este cambio no es únicamente regulatorio. También supone un cambio profundo en la forma en que empresas y consumidores tomarán decisiones de compra.

Cada vez más organizaciones buscan:

  • transparencia real en los materiales

  • certificaciones verificables

  • trazabilidad del producto

  • impacto ambiental medible

  • coherencia entre sostenibilidad y comunicación

Esto significa que el mercado se dividirá cada vez más entre dos tipos de propuestas:

  • las basadas únicamente en marketing

  • y las basadas en evidencia y transparencia

En sectores como el merchandising sostenible o los regalos corporativos ecológicos, esta diferencia será cada vez más importante.

El futuro del regalo sostenible pasa por la transparencia

En nuestro caso, este nuevo contexto normativo no supone cambiar nuestro discurso, sino reforzar una forma de trabajar que ya veníamos desarrollando desde hace tiempo.

Desde Bridepalla llevamos más de 10 años diseñando y produciendo regalos personalizados para empresas, bodas y eventos, incorporando progresivamente criterios ambientales y sociales en la selección de materiales y proveedores.

Hoy seguimos apostando por una forma de trabajar basada en:

  • materiales certificados

  • criterios ambientales verificables

  • información clara sobre origen y composición

  • trazabilidad de producto

  • colaboración con entidades sociales y medioambientales

Porque creemos que la sostenibilidad no debería basarse en mensajes ambiguos, sino en información comprensible y demostrable.

Más allá del marketing: medir el impacto

Además, somos empresa certificada B Corp y hemos desarrollado un índice propio de evaluación ambiental y social: el índice BRI.

Este sistema nos permite analizar y comparar productos según distintos criterios objetivos relacionados con:

  • impacto ambiental

  • materiales utilizados

  • durabilidad

  • trazabilidad

  • impacto social asociado

Nuestro objetivo no es decir que un producto es “perfectamente sostenible”, sino ofrecer herramientas más transparentes y rigurosas para tomar mejores decisiones.

Porque creemos que el futuro del merchandising sostenible no pasa por utilizar más etiquetas, sino por aportar más contexto, más datos y más honestidad.

Una oportunidad para las empresas

Este cambio normativo también representa una oportunidad para muchas empresas.

No solo para adaptarse a las nuevas exigencias europeas, sino para revisar cómo comunican la sostenibilidad y qué tipo de productos utilizan en sus acciones de marca, eventos o regalos corporativos.

Cada vez más organizaciones buscan regalos que:

  • cumplan criterios ambientales claros

  • sean coherentes con sus valores

  • aporten transparencia

  • y puedan defenderse con argumentos reales, no solo con claims comerciales

La sostenibilidad ya no será una etiqueta

En los próximos años, la sostenibilidad dejará de basarse únicamente en el relato o en el diseño del packaging.

Las empresas tendrán que demostrar con datos qué impacto tienen realmente sus productos y cómo comunican esa información.

Y creemos que eso es una buena noticia.

Porque en un mercado saturado de mensajes vacíos, la confianza se construirá a partir de la transparencia, la trazabilidad y la capacidad de demostrar las cosas con hechos.

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