The man who stopped the desert

Esta historia es una historia de superación, lucha y amor por la tierra. Es una historia en un lugar árido, seco y peligroso. Es la historia de Yacouba Sawadogo, un campesino de Burkina Fasso que decidió actuar en lugar de huir.

Hace más de 30 años, en el Sahel –la franja de tierra que hay por debajo del Sáhara- empezó a ser desocupada. La sed, el hambre y el avance imparable del desierto desplazaba a sus habitantes hacia el sur. Y Yacouba decidió enfrentarse al monstruo.

Al principio la gente creía que estaba loco. Pero, poco a poco, sus paisanos empezaron a creer y a ayudar. Yacouba se basa en el Zai, una antigua técnica agrícola consistente en enterrar estiércol en hoyos de 20 centímetros junto a las semillas. A lo largo de los años, el visionario ha mejorado la técnica y ahora también planta árboles, que ayudan a mejorar el ecosistema.

En 30 años, más de 3 millones de hectáreas de tierras áridas se han convertido en bosques y cultivos. Yacouba ha devuelto a esa tierra inútil los árboles, el agua, la comida y la gente.

Para Bridepalla, gente como Yacouba son auténticos héroes. Como lo son Fukuoka y su técnica del Nendo Dango en la que se basan nuestros productos, o aquel “hombre que plantaba árboles” del cuento escrito por Jean Giono hace más de 60 años.

No hay excusa para estarse quieto. Tú puedes ayudar a renaturalizar tu entorno. ¿Te atreves?