Regalos de usar y plantar

El sector del regalo promocional (PTO) mueve 20.000 millones de euros en el mundo y roza los 1.000 millones de euros en la Península Ibérica, según indica FYVAR, la asociación de fabricantes y vendedores de artículos promocionales.

Son muchos los recursos que se movilizan para promocionar empresas a través de artículos que, en la mayoría de los casos, no tienen en cuenta ni su ciclo de vida ni la sostenibilidad ambiental y social. Si lo único que importa es el precio, es obvio que se promuevan objetos producidos en continentes lejanos, con materias primas no sostenibles y bajo dudosas condiciones de trabajo.

Como profesionales –y también como consumidores de estos objetos- deberíamos preguntarnos si un bolígrafo, un llavero o un imán personalizados son la mejor manera de crear un vínculo afectivo entre la empresa y nuestros clientes.

Es cierto que en el último año han aparecido propuestas “sostenibles”. Muchos reclamistas y clientes se suman ciegamente a lo eco. Sin embargo, las propuestas tratan la sostenibilidad de una manera tan superficial que roza el greenwashing. ¿Cómo puede ser sostenible un altavoz de bambú? ¿Nos hemos preguntado dónde está hecho ese objeto, cuánta energía consume, cómo se separan sus materiales cuando deja de ser útil?

En Bridepalla apostamos por los productos que se plantan como un paso más hacia la sostenibilidad. ¿Por qué pretender ser neutros en carbono cuando podemos ser negativos en carbono, absorbiendo más CO2 del que generamos?

Las acciones de marketing pueden tener un impacto positivo sobre el planeta si:

– elegimos regalos plantables y negativos en carbono

– optamos por proveedores que fomentan economías de proximidad

– apostamos por el buen diseño, la innovación y la pedagogía ambiental

– apoyamos a aquellas entidades que ofrecen soluciones a personas en riesgo de exclusión laboral

Aprovechar el canal del merchandising como vehículo para fomentar la sostenibilidad real en nuestro entorno es una grandísima oportunidad que no podemos desaprovechar.