El porqué del reclamo publicitario

Si tienes una empresa y buscas promocionarte, la publicidad es la clave. Una buena campaña te salva un producto malo, así es la cosa. La publicidad tiene muchas caras, y más ahora, con el boom de las redes sociales. No hay nada más que entrar en tu perfil de Facebook o en tu cuenta de Google para darte cuenta de la cantidad de publicidad que consumes. Pero aunque parezca mentira, las opciones clásicas (televisión, prensa, regalo promocional, etcétera) son las más eficaces y las que se siguen usando. De hecho, en 2017, el negocio del reclamo publicitario volvió a crecer, según la Asociación de Fabricantes y Vendedores de Artículos Promocionales y Publicitarios (FYVAR). En la Península se alcanzaron los 1.000 millones de euros de facturación, un 17% más que el año anterior. Guau, ¿no?

Pero hay publicidad y publicidad, como hay objetos promocionales y objetos promocionales. Como hay futbolistas y futbolistas o presidentes y presidentes (nótese la cursiva). Nosotros estamos aquí intentando aportar aire fresco, y nunca mejor dicho. Trabajamos con plantas y materiales naturales vivo para contribuir con la sostenibilidad en un sector en el que lo ECO sonaba a chino, y –de nuevo- nunca mejor dicho.

Diseñamos y pensamos aquí para después producir también aquí, trabajamos codo a codo con artesanos y con asociaciones que dan empleo y formación a personas en riesgo de exclusión social. ¿Y todo para qué? Para dos cosas fundamentales. Uno: para que nuestros clientes se sorprendan y tengan más opciones que el típico mechero serigrafiado. Y dos: para que esos miles de millones de cosas que se dan cuando se lanza un producto, se va a una feria o se visita a un cliente sean realmente útiles, se planten, crezcan, contribuyan a mitigar el cambio climático, aporten verde, beneficien a la sociedad y se genere un vínculo emocional con quien lo recibe.

Nos estrenamos en la décima edición del Salón Internacional del Regalo Promocional (Promogift) con un stand muy Bridepalla -muy honesto, muy cuco y muy natural- y con el que esperamos haber destacado entre las más de 200 empresas expositoras y haber llegado a esos más de 6.000 visitantes que han venido a Ifema.

¿Lo conseguiremos? El tiempo lo dirá. Mientras tanto, seguiremos sembrando.